Fuente: Registro Nacional de Personas Desaparecidas, SEGOB.
Fuente: Nuevo Registro Nacional para Personas Desaparecidas, Data Cívica.
Fuente: Informe del Comité contra la Desaparición Forzada sobre su visita a México, ONU, 2022
Fuente: Informe del Comité contra la Desaparición Forzada sobre su visita a México, ONU, 2022

En México, los registros oficiales indicaron que hay más de 100 mil personas que salieron un día y no fueron vistas otra vez. Los llamamos desaparecidos.

Pero eso no es todo...

En promedio, en los últimos tres sexenios desaparecieron 14 personas al día en México.

Como si todos los días tres familias completas salieran de sus casas y no volvieran nunca.

La cantidad de desapariciones no para de crecer y no ha habido gobierno que lo detenga. El promedio diario de personas que desaparecen ha aumentado con cada sexenio que pasa.

Jalisco, Tamaulipas y el Estado de México son los estados con los primeros lugares en desapariciones.

De cada 10 desapariciones registradas, 7 corresponden a hombres y 3 a mujeres.

Sin embargo, la desaparición no es igual. Entre mujeres, el grupo de edad que más desaparece son las adolescentes entre 12 y 17 años.

El Estado de México, Campeche y Tlaxcala son las entidades donde desaparecen más mujeres en el país.

Esto son sólo registros oficiales. La realidad podría ser más grave.

La ONU expresó dudas sobre cómo se cuentan las desapariciones, la participación de las autoridades y el rezago en los registros.

Ante la falta de acción del gobierno, en México han sido las familias de las víctimas quienes en varios estados se dedican a buscar a los suyos en fosas clandestinas con sus propias manos y recursos.

RECUERDA

Para registrar a una persona como desaparecida no se necesita denuncia ni esperar 72 horas.

Se necesita una fotografía y las características físicas de la persona.

Las primeras horas son clave. Apóyate de organizaciones de la sociedad para amplificar la búsqueda.

Denuncia Aquí

En México no habrá justicia hasta no encontrar a todas las personas que nos faltan.

n México hay más de cien mil personas desaparecidas: cien mil vidas, cien mil familias, cien mil historias de injusticia, cien mil callejones sin salida. Los datos oficiales disponibles dan cuenta que desde 1964 hasta la fecha hay más de cien mil personas que no han regresado a casa.

Familiares han denunciado lo alarmante de la problemática, y que ésta no ha cesado: el promedio de personas desaparecidas por día ha aumentado en cada sexenio, pasando de ocho con Felipe Calderón a 16 con Enrique Peña Nieto y hasta 26 con Andrés Manuel López Obrador.

El fin del silencio

Las primeras movilizaciones se dieron en el marco del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), iniciado en 2011 por el poeta Javier Sicilia a raíz del asesinato de su hijo Juan Francisco. Las marchas y caravanas organizadas por el MPD significaron un parteaguas en la vida del México actual, porque fue la ciudadanía de a pie la que logró reunir a víctimas de violencia, y hacer que la gente hablara y reconociera lo que estaba pasando en el país.

Pero sin duda fue la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa lo que destapó aún más el horror que ya se asomaba desde 2011.

Algo que ha atravesado la gravísima crisis de desapariciones en México son las omisiones y negligencias de los tres niveles de gobierno, lo cual ha sido denunciado constantemente por familias de personas desaparecidas. La mayoría de ellos están organizados en colectivos, que se han conformado ante la falta de acción de las autoridades en prácticamente todo el país.

Si bien no hay un registro homologado de cuántos colectivos hay, existen poco más de 75, esto tomando en cuenta los que han integrado la Red de Enlaces Nacionales, organización que integra a familiares de todo México e inició la convocatoria de las brigadas nacionales de búsqueda.

Hasta ahora son las familias organizadas las que han logrado todo, desde la creación de leyes e instituciones especializadas como las Comisiones Nacional y Estatales de Búsqueda, hasta el hallazgo de fosas, exhumación de cuerpos y restos humanos e identificación de los mismos.

Pero sobre todo, lo que han logrado es que los desaparecidos regresen a casa.

La constante que se repite en todas las movilizaciones, en todas las marchas, en todas las voces de las familias a lo largo del país es la misma: no descansaremos hasta encontrarles, porque los desaparecidos nos faltan a todos.

Aunque las desapariciones de personas son un fenómeno del cual se tiene registro al menos desde la década del 60, en el marco de las movilizaciones estudiantiles y las dictaduras en Latinoamérica, en México esto no era algo de lo que se hablara, o que se tuviera presente en la agenda nacional. Sin embargo, esto sí pasaba y hay colectivos de familiares de personas detenidas-desparecidas durante los 60 y 70 que siguen buscando.

Pero el fenómeno se incrementó sin precedentes al menos desde 2006, cuando entró al poder el ex presidente Felipe Calderón, e inició su estrategia de declararle la guerra al narcotráfico, desatando así una ola de violencia y desapariciones.

Durante los tres últimos sexenios los casos se dispararon: en este lapso de tiempo han desaparecido 14 personas cada día, que es como si tres familias completas salieran de su casa, un día cualquiera, y nunca volvieran. Tres familias, cada día, desde hace 16 años.

La llegada a la alarmante cifra de las cien mil desapariciones registradas de manera oficial ocurrió cerca de medio año antes de la visita del Comité contra la Desaparición Forzada, (CED por sus siglas en inglés) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al país, cuyo equipo de expertos se reunió con familiares, colectivos, periodistas y autoridades en varios estados. Una de las declaraciones preliminares de Carmen Villa Quintana, su presidenta, fue que las familias de personas desaparecidas reciben indiferencia de las autoridades, provocando una desconfianza hacia las mismas, aunado a nulos o pocos avances en las búsquedas, fortaleciendo solamente la impunidad.

Aunque hay avances, las Familias han denunciado lo alarmante de la problemática, y que ésta no ha cesado: el promedio de personas desaparecidas por día ha aumentado en cada sexenio, pasando de ocho con Felipe Calderón a 16 con Enrique Peña Nieto y hasta 26 con Andrés Manuel López Obrador.