Ilustración de Vïctor Solís, cortesía de Nexos.

 

La primera parte de este artículo fue publicada el pasado 24 de septiembre y está disponible aquí.

Uno de los principales problemas identificados desde la sociedad civil para la creación y mantenimiento de organizaciones es la falta de recursos. Mucho del debate sobre la probable influencia de ciertas agendas sobre otras proviene, necesariamente, del acceso a fondos que permitan la creación, operación y mantenimiento de programas.

Está en interés de un Estado medianamente democrático tener una sociedad civil sana y participativa, por más que algunas de estas organizaciones se opongan a sus políticas, en la medida que la incertidumbre del poder se alimenta también del trabajo de investigación y activismo de estas organizaciones. Además, a nivel local, la sociedad civil puede funcionar como catalizadora para la implementación de determinadas políticas públicas.

¿Cómo se fomenta desde el Estado la existencia de nuevas Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC)? Uno de los programas más importantes en este respecto es el Programa de Coinversión Social (PCS) del Instituto de Desarrollo Social (INDESOL). Este programa está dirigido a organizaciones de la sociedad civil y centros de investigación y, de acuerdo al INDESOL, “fortalece a los actores sociales a través de la promoción de proyectos de coinversión, que estarán dirigidos a beneficiar a la población en situación de exclusión, marginación, discapacidad, desigualdad de género o vulnerabilidad.”

Gracias a las bases de datos (disponibles en el portal de datos abiertos del Gobierno Federal) del PCS de 2013 a 2017 es posible, pese algunos errores, conjuntar toda la información disponible de ese periodo de tiempo.

2017 es el año con menos número de proyectos y menos apoyo

2017 ha sido el año en el que ha habido menos proyectos de coinversión. Mientras que en 2013 fueron financiados cerca de 1,400 proyectos, en 2017 apenas fueron 966. Ésto representa una reducción de poco más de una tercera parte en el número de proyectos de 2013 a 2017.

Esta reducción tiene su reflejo en el monto total que se destinó a este programa. Mientras que en 2015 se destinaron 270 millones de pesos (constantes de 2018) para el apoyo de estos programas, en 2017 esta cifra se redujo a 180 millones de pesos, una reducción de 33%.

Estas reducciones no sólo fueron por los montos totales y el número total de proyectos, es posible observar que los montos por proyecto también se redujeron. Mientras que en 2013 el monto promedio fue de 271 mil pesos, en 2017, se redujo a 186 mil. Es posible observar que esta reducción puede ser explicada en gran medida por la desaparición de apoyos mayores de 300 mil pesos. También se puede observar cómo se contraen la distribución de los montos hacia la izquierda y pierden altura, lo que muestra menos montos para menos organizaciones. Es decir, no sólo se redujeron las organizaciones financiadas, sino también el monto que se les asigna a las que sí logran conseguir fondos.

Distribución geográfica de los apoyos de Indesol

Todas las entidades federativas han sido afectadas por la contracción de montos de Indesol de 2013 a 2017, con excepción de Yucatán. En este periodo, los estados de Sinaloa, Baja California, Chihuahua, Nuevo León, Veracruz, el Estado de México, la Ciudad de México y Chiapas han visto reducidos los apoyos entre 60% y 70%.

Mérida en primer lugar en número de proyectos

No es sorpresa que Yucatán tenga números positivos, Mérida es uno de los municipios con más proyectos de esta naturaleza y durante 5 años seguidos —los que componen esta base de datos— ha sido el municipio con mayor número de proyectos. Pese a la reducción en el número de proyectos durante 2017, Mérida mantuvo su lugar como el primer proponente. Es importante notar la caída en las entonces delegaciones de Benito Juárez y Cuauhtémoc a lo largo del tiempo, así como el gradual avance del municipio de Querétaro y el notable aumento de Morelia en 2016, para luego caer en 2017.

CDMX y Oaxaca los mejores recolectores de fondos

Si bien Mérida es el municipio con mayor número de proyectos, en promedio los proyectos en ese municipio de 2013 a 2017 recibieron poco más 150 mil pesos, mientras que Benito Juárez, Oaxaca de Juárez, Coyoacán y Cuauhtémoc recibieron 288 mil, 285 mil, 280 mil y 277 mil pesos de 2018 por proyecto en promedio.

Lo anterior significa que algunos municipios lograron acceder a más recursos que otros en cuanto a los proyectos que ejecutan las organizaciones que tienen domicilio fiscal en su ámbito territorial. La siguiente gráfica muestra la relación entre proyectos y montos en 2017. Es posible ver, por ejemplo, que pese a que La Paz, Baja California Sur y Cuauhtémoc, en la Ciudad de México, tienen cantidades similares de proyectos, la primera obtuvo casi 2.5 millones, mientras que la segunda casi duplica esa cantidad.

Los proyectos mejor financiados

Fronteras Unidas Pro Salud, de Tijuana, Baja California, es la organización que más recursos ha recibido: 2.4 millones de pesos de 2018 en el periodo de 2013 a 2017. En segundo lugar, se encuentra Promoción y Fomento para el Desarrollo Social en Comitán, Chiapas con una suma de 2.3 millones de pesos de 2018. El tercer sitio es ocupado por el Centro de Cuidados Paliativos en el barrio de San Pedro, en la Alcaldía de Iztacalco en la Ciudad de México[1] con 2.15 millones de pesos. La siguiente visualización recolecta las 20 primeras organizaciones.

¿Qué temas son los más recurrentes?

El nombre de la organización que presenta el proyecto puede darnos algunas pistas sobre los temas más tratados en los proyectos del PCS. La nube de palabras que se presenta a continuación es muy similar a la presentada en la primera parte de esta serie de artículos en el que las palabras “vida” y “mujeres” también sobresalían una vez retiradas palabras genéricas como “asociación” u “organización”. En el segundo grupo, no obstante, aparecen temas relacionados con niñez, equidad, sostenibilidad, comunidades y educación. En un tercer nivel de frecuencias aparecen temas como género, cáncer y paz.

Este análisis utiliza la información disponible sobre el PCS, sin embargo, no alcanza a ahondar en los proyectos que estas organizaciones realizan. Los proyectos que se financian con los recursos del PSC suelen tener la exigencia de mostrar su impacto o su alineación con determinados objetivos, desde género hasta contribuir a la Cruzada Nacional contra el Hambre. Un trabajo posterior de esta base de datos correspondería a analizar algunos de los proyectos financiados y entender su impacto.

Resulta interesante observar las diferencias entre los montos que el PCS financia por proyecto a las cantidades que se donan por medio de las partidas de donativos en efectivo por las instituciones de la Administración Pública Federal. Mientras que los montos de varios años de financiamiento del PCS no llegan a los 3 millones de pesos, éstos últimos tienen esa cifra como promedio por organización.


Manuel Toral. Especialista de datos en la Unidad de Investigación Aplicada de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad. Maestro en políticas públicas (Universidad de Chicago), politólogo e internacionalista (CIDE).

Este documento fue escrito en R creado con un R Markdown que puede ser descargado aqui, así como las bases de datos limpios.


[1] Lugar de origen del autor de este artículo.