Ilustración de Adrián Pérez, cortesía de Nexos.

El otro lado del puente

En la primera entrega de esta serie presenté una hipótesis psicológica controvertida pero probada experimentalmente por la economía del comportamiento sobre el porqué de la corrupción: la ocasión hace al ladrón. En aquel texto, dedicado a los individuos, procedí de forma deductiva para construir el extremo más cercano del puente entre el problema de la corrupción y su solución.

En esta ocasión voy al revés: empezar con la conclusión para responder la segunda pregunta que propuse en dicho texto: ¿por qué unos menos y unos más? Mis casos de estudio: 18 países de América Latina.

Supongamos que quieres saber, con precisión estadística, qué factores cambian al mismo tiempo que los niveles de percepción de la corrupción en esos 18 países de América Latina. Supongamos que tienes información de esos países entre 2002 y 2015. ¿Cuáles serían estos factores? ¿Cuál es, aparentemente, la receta estructural contra la corrupción en este contexto geocultural? Estos son sus seis ingredientes:

  1. Alto nivel de transparencia de los agentes gubernamentales.
  2. Independencia del Poder Ejecutivo de las instancias que combaten la corrupción.
  3. Baja carga regulatoria, es decir, servicios simples, consolidados y transparentes, especialmente aquellos que se relacionan con los impuestos.
  4. Alto nivel de confianza en los políticos. Al respecto se puede decir que siempre se exige más de quien se espera más, y viceversa. No defraudar la confianza puede ser un aliciente para no corromperse. En artículos subsecuentes se explorará dicha afirmación.
  5. Menos trámites y menos interacción con funcionarios de ventanilla, especialmente si son diligencias para iniciar un negocio o buscar financiamiento.
  6. Controlar el nivel de desempleo para mantenerlo en su nivel cíclico-estructural mínimo.

La lección detrás de este hallazgo es muy sencilla: si evaluamos a través del tiempo a los países de América Latina, aquellos en los que se percibe menor nivel de corrupción reúnen seis características: alto nivel de transparencia de los agentes gubernamentales, instancias anticorrupción independientes del gobierno, baja carga regulatoria, alto nivel de confianza en los políticos, pocos trámites para hacer negocios y bajo nivel de desempleo.

¿Dónde y qué busqué?

El avance de las investigaciones cuantitativas sobre los factores asociados con los niveles de corrupción se mide en la escala de los meses. Por ello, para elegir los factores que están detrás de los fenómenos de corrupción, es preciso buscar en las fuentes recientes más reputadas.

Después de llevar a cabo una revisión bibliográfica sumamente amplia, depuré tres fuentes de información que contienen la mejor selección de variables:

1.Un reporte del Departamento de Desarrollo Internacional del Gobierno del Reino Unido titulado Why Corruption Matters: Understanding Causes, Effects and how to Address Them que señala que existe un grupo de intervenciones que ha demostrado tener un efecto positivo en el control de la corrupción (DFID, 2015). Estas intervenciones son:

A. Reformas al manejo del financiamiento público
B. Reformas que fortalecen las instituciones de auditoría
C. Existencia de leyes de transparencia y acceso a la información
D. Nivel de libertad de prensa
E. Existencia de instituciones anticorrupción
F. Existencia de mecanismos de rendición de cuentas independientes

2. Un acercamiento orientado a los factores socioeconómicos llevado a cabo por Víctor Mauricio Castañeda (UNAM, 2016) en el que analiza la corrupción pública y sus determinantes. En dicho trabajo se presenta un análisis econométrico que modela la relación entre algunos factores de índole política, social y económica y los niveles de corrupción en 181 países. Entre las variables analizadas se encuentran:

A. Socioeconómicas: educación, desempleo, PIB per cápita, globalización, entre otras.
B. Políticas e institucionales: salarios del sector público, nivel de meritocracia, fraccionamiento de la oposición, etc.
C. Socioculturales: religión, fragmentación étnica, herencia colonial, etc.

3. Para ir más allá de lo andado, estudié variables procedentes del Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial, como son independencia judicial, carga regulatoria, confianza en los políticos e incidencia del crimen organizado en las estructuras del Estado y de la sociedad; también estudié variables provenientes de la encuesta Doing Business, del Banco Mundial, como la dilación en los trámites para poner un negocio y su número, el tiempo que toma resolver disputas contractuales, así como el número de impuestos que deben pagar los particulares para poder llevar a cabo negocios.

¿Cómo lo medí?

Después de armar varias baterías de variables, incluyendo la nada recomendable “batería inicial exploratoria” y baterías segmentadas por tema y por fuente, llevé a cabo varias combinaciones que sometí a un sencillo ejercicio de regresión multivariada con datos de panel. Al final, después de analizar multicolinealidad y retirar la mala hierba del modelo, obtuve esto:

Un nivel de ajuste elevado:

Significancia estadística conjunta:

Residuos estandarizados pequeños, dentro del margen de aceptabilidad:

Dos breves y relevantes notas

  1. Para llevar a cabo esta investigación controlé por los aspectos formalmente econométricos, como el control de autocorrelación, la heteroscedasticidad y multicolinealidad. Sometí la base de datos a una serie de tratamientos para reemplazar casos perdidos; además construí variables binarias para capturar la dimensión de cambio estructural a partir de reformas jurídicas. Sin embargo, la naturaleza problemática de las fuentes de datos invita a hacer un trabajo metodológicamente más profundo y acabado.

Por cuestiones de tiempo no se exploraron algunas alternativas a los problemas intrínsecos, como regresiones discontinuas, modelos autorregresivos y tal vez modelos transformados logarítmicamente. Aquí puedes descargar una versión beta de la base de datos sin tratamientos, así como un breve anexo sobre la integración de las variables dicotómicas. Toda sugerencia metodológica es bienvenida, y todo uso de la base es gratuito y lícito, pues son fuentes públicas.

  1. Los dos artículos presentados en este blog son productos derivados de una investigación mucho más amplia que pude llevar a cabo gracias al financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (México) y a la supervisión de Mario Torrico, Gabriela Tapia y Gerardo Rodríguez. ¡Apoya el financiamiento público de la ciencia!

Antonio Villalpando Acuña. Sociólogo, economista y maestro en políticas públicas comparadas.

Twitter: @avillalpandoa

Bibliografía

Castañeda Víctor Mauricio (2016). “Una investigación sobre la corrupción pública y sus determinantes”. Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, Nueva Época, Año LXI, No. 227, mayo-agosto, pp. 103-136. México: UNAM.

DFID (2015). “Why Corruption Matters: Understanding Causes, Effects and how to Address Them”. Documento de trabajo del Departamento de Asuntos Internacionales del Gobierno del Reino Unido de la Gran Bretaña. Disponible en https://www.gov.uk/government/publications/why-corruption-matters-understanding-causes-effects-and-how-to-address-them . Última fecha de consulta: 9 de julio de 2018.