Artículo: Benjamin Lessing. 2015. “Logics of Violence in Criminal War”. Journal of Conflict Resolution, Vol. 59, Issue 8, pp. 1486 – 1516

Disponible en https://bit.ly/2nsp3xP, consultado el 10 de agosto de 2018

Una de las críticas más usadas contra el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, es que éste culpa a la corrupción de cualquier problema y que, sin describir un plan específico, toda la articulación de sus propuestas de política pública se basa en la idea etérea de “acabar con la corrupción”. Dicha crítica no es desatinada si se consultan sus propuestas en el tema de seguridad y es de destacar que ha iniciado una serie de debates acerca del papel de la corrupción en la resolución de los problemas del país. La lógica del candidato ganador en este respecto es simple: con la corrupción hay desigualdad y en condiciones de desigualdad hay inseguridad y violencia. Conviene preguntarse, en función de construir políticas públicas que sirvan a mitigar la violencia en México, si ese es el mecanismo causal en que la corrupción interactúa con la violencia.

Para Benjamin Lessing es posible identificar dos lógicas coercitivas en el conflicto del Estado contra el crimen organizado en México: la corrupción violenta (violent corruption) y el cabildeo violento (violent lobbying). Para el autor, estas lógicas diferencian el conflicto entre las organizaciones delictivas y el Estado de las guerras civiles. Dado que el objetivo ulterior de las primeras no es reemplazar al gobierno, sino constreñirlo y cambiar su comportamiento. Así, el cabildeo violento es un método en el que las organizaciones delictivas usan la violencia para presionar a personas tomadoras de decisiones a hacer un cambio en la política pública, como reducir la represión ante el comercio de cierto producto ilegal o la persecución de un líder. Por otro lado, la corrupción violenta se refiere al uso de la violencia para afectar a quienes se encargan de aplicar la ley para que acepten sobornos o reduzcan el precio de su silencio, omisión o cooperación. Para el autor, esta última se resume en la célebre frase popularizada por Pablo Escobar, líder del Cártel de Medellín, plata o plomo (Tabla 1).

Tabla 1

Nivel de influencia en la política pública
Aplicación de la ley

(de facto)

Fomulación

(de jure)

Tipo de estrategia del cartel Confrontación

Cartel de Medellín

Corrupción violenta

Plata o plomo

Cabildeo violento

Narcoterrorismo

Bajo perfil

Cartel de Cali

Corrupción

“No los matamos, los compramos”

Cabildeo ilegal

Narcopolítica

Elaborado por Lessing (2015). Traducción propia.

La distinción entre el cabildeo y la corrupción violentas subyace en el objeto de la violencia. Mientras que en el primero se busca influir en una decisión para que se materialice en una política o una ley al presionar a una persona en una posición de liderazgo, la segunda amedrenta a quien se encarga de hacer cumplir la ley para que no lo haga y, en su lugar acepte un soborno, o para castigar a algún funcionario o funcionaria que se haya resistido a un intercambio económico o de otra especie. Para el autor, en México, a diferencia de Colombia y Brasil, es más común el uso de técnicas de corrupción violenta que implican a fuerzas de seguridad, particularmente a las policías locales, que de cabildeo político.

Ilustración de Víctor Solís, cortesía de Nexos.

Ilustración de Víctor Solís, cortesía de Nexos.

 

Las conclusiones de Lessing (2015) probablemente cambiarían a la luz de la violencia en contra de candidatas y candidatos a posiciones de elección popular en México. En total, 114 aspirantes han sido asesinados y casi 6 mil candidatos han renunciado a causa de la violencia. La estrategia del crimen organizado de amedrentar a los candidatos y candidatas podría sugerir que se trata de una lógica de cabildeo violento en el que los nuevos funcionarios, del partido que sean, ofrecerán menos resistencia a cumplir sus demandas.


Manuel Toral es especialista de datos en la Unidad de Investigación Aplicada de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad. Maestro en políticas públicas (Universidad de Chicago), politólogo e internacionalista (CIDE).