El silencio ante la violencia de género

Aguascalientes, Nayarit, Quintana Roo, Baja California Sur y Morelos son estados que afirman tener solamente uno o cero feminicidios

por Valeria Durán para Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad

Según información proporcionada por las Fiscalías y Procuradurías de cada una de estas entidades, estos puntos del país son libres de muertes por razones de género. A diferencia del resto de los estados, aquí no hay peligro de género o al menos eso es lo que se quiere reflejar.

Quintana Roo

“La Procuraduría General de Justicia del Estado de Quintana Roo, a través de las áreas competentes, realizaron una búsqueda minuciosa en sus archivos y bases de datos electrónicos, en los que NO se encontró registro alguno sobre el número de feminicidios ocurridos en el Estado, en el periodo requerido, motivo por el cual la cifra se encuentra en cero”, fue la respuesta que emitió la Procuraduría de Justicia a una solicitud de información realizada el 28 de junio de este año, donde se le pedía el número de feminicidios registrados en los últimos cuatro años y medio.

En Quintana Roo la figura del feminicidio se reconoció en el Código Penal Local en mayo de 2012 y entre los signos que acordaron como indicadores de feminicidio están el que la víctima presenté signos de violencia sexual o que el cuerpo de la víctima haya sido expuesto públicamente, con la evidente intención de demostrar el odio que se tenía hacía la víctima por ser mujer.

Contrario a la respuesta que emitió la Procuraduría, solo en 2016 los medios han reportado ocho muertes violentas de mujeres, cuyos cuerpos presentaban signos de violencia sexual o fueron expuestos en la vía pública.

Feminicidios Foto Noticias Quintana Roo. Caso Paloma

Cada año, la prensa ha registrado feminicidios en Quintana Roo y las mismas notas enlazan uno tras otro los asesinatos. En 2015, el cuerpo de Paloma fue encontrado tirado en el interior del fraccionamiento Villas del Mar III en Cancún.

A Paloma Guadalupe Balam la degollaron, además de que sufrió siete heridas en la espalda y dos más en el abdomen. La joven de 18 años de edad vestía pantalón de mezclilla, blusa estampada y botas negras el día que murió y al lado de su cuerpo se encontró una bolsa de plástico que guardaba un par de botas de hombre con manchas de sangre.

Este feminicidio ocurrió justamente una semana después de que el cuerpo de María Karen Carrasco Castilla, fuera encontrado en un área verde de la Avenida Chac Mool, también en Cancún.

Feminicidios María Karen Carrasco Castilla. Asesinada. Foto Noticaribe

El cuerpo de la joven presentaba signos de violencia sexual y tenía marcas de golpes. Pese a que una de las características que el Código Penal de Quintana Roo impuso para distinguir un feminicidio de un homicidio es que el cuerpo presente signos de violencia sexual, el caso de María Karen quedo fuera del registro de muertes por razones de género que tiene la Procuraduría.

En la cadena se suma el asesinato de una muchacha de 22 años de edad, cuya muerte se registró el 28 de octubre de 2015, una mujer que fue salvajemente golpeada y asesinada mediante estrangulación, para después tirar su cuerpo desnudo en la calle, como si fuera simple basura. El conteo hemerográfico para 2016 marca ocho feminicidios, pero organizaciones como Maya Sin Fronteras han declarado que en Quintana Roo la violencia contra las mujeres va al alza.

El feminicidio que ocultaba Aguascalientes

Tres solicitudes de información y 5 meses de espera fueron necesarios para que por primera vez el Estado de Aguascalientes hiciera público el número de feminicidios que tiene contabilizado desde 2012 hasta este año.

La primera solicitud de información enviada a la Fiscalía General de Aguascalientes, donde se solicitaba el número de feminicidios registrados desde 2012 hasta el mes de mayo de 2016, se envió el 15 de junio pasado.

Para el 28 de junio la Fiscalía emitió la primera negativa de información, argumentando que no se podía responder a la solicitud ya que el feminicidio no se encuentra previsto como tipo penal, sino como calificativa del delito de homicidio doloso.

El delito de feminicidio no se encuentra previsto como tipo penal o delito en la legislación aplicable en la Entidad Federativa, sino como una calificativa del delito de Homicidio doloso

CONNECTAS y Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad reenvió la solicitud de información el 1 de julio, pidiendo ahora el número de homicidios dolosos que fueron calificados como feminicidios.

Dos semanas después, la Fiscalía negó nuevamente la información. La argumentación fue la misma que en la solicitud anterior, pese a que la pregunta era completamente apegada a la definición vigente del feminicidio.

Un aproximado de 50 llamadas telefónicas fueron necesarias para que las autoridades de la Fiscalía General de Aguascalientes reconocieran que la información debía proporcionarse. Sin embargo, pidieron que se reingresará la solicitud de información.

Por tercera vez se hizo la petición, enviada el 31 de octubre pasado y fue hasta el 29 de noviembre que la Fiscalía por fin transparentó la cifra.

Después de más de cinco meses de espera, las autoridades por fin informaron que sólo tenían un feminicidio registrado desde enero a 2012 hasta el 15 de noviembre de este año.

La misma travesía fue necesaria para trasparentar los 35 casos de homicidios dolosos a mujeres que se han registrado durante el mismo periodo de tiempo.

Aunque Aguascalientes reporta solo un feminicidio en 2015, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), declaró ese mismo año que este estado se encontraba entre la lista de los once estados con altos índices de feminicidios.

Según el recuento del OCNF en ese mismo año habían ocurrido por lo menos 12 homicidios dolosos con calificativa de feminicidio. Calculando que 4 de cada 10 mujeres tenían entre los 10 y 30 años de edad.

Las Muertas de Juárez y un Estado sin feminicidios

Chihuahua es, irónicamente, el estado que sirvió de referente al hablar de feminicidios en México. Fue en Ciudad Juárez, municipio de Chihuahua, donde el término “Las muertas de Juárez” fue acuñado como sinónimo de la situación de violencia de género que se presentaba desde el año de 1993.

En Chihuahua no hay feminicidios… el chiste se cuenta solo, menciona en tono irónico la abogada mexicana Karla Micheel Salas, al hablar del único estado mexicano que sigue sin incluir el feminicidio en su Código Penal.

En noviembre del 2009 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) condenó al Estado Mexicano por violar derechos humanos en los casos de feminicidio sucedidos en Ciudad Juárez. Uno de los casos más emblemáticos fue el del “Campo algodonero”, caso que defendió la abogada Karla Micheel Salas.

“Los Feminicidas del campo algodonero”, es el nombre mediático con el que se bautizó al caso de una pareja de asesinos seriales formada por Edgar Ernesto Álvarez Cruz y José Francisco Granados de la Paz.

Según sus declaraciones, desde 1993 hasta 20003, secuestraron, torturaron, violaron y asesinaron a por lo menos 10 mujeres jóvenes. Ocho de sus víctimas fueron encontradas en un campo algodonero en los márgenes de la ciudad.

La Corte Interamericana concluyó que en Ciudad Juárez existía un contexto de violencia contra las mujeres y constató que desde 1993 se habían incrementado los homicidios de mujeres en esa ciudad, influenciados por una cultura de discriminación contra la mujer.

La disposición número 8, marcada en la sentencia de la Corte Interamericana, señalaba que el Estado debía continuar con la estandarización de todos sus protocolos, manuales, criterios ministeriales de investigación, servicios periciales y de impartición de justicia, utilizados para investigar todos los delitos que se relacionen con desapariciones, violencia sexual y homicidios de mujeres.

Las modificaciones debían hacerse con perspectiva de género y el Estado Mexicano debía rendir un informe anual durante tres años. Sin embargo, hasta la fecha sigue sin acatarse la disposición, según declaró la abogada.

De enero de 2012 al 29 de noviembre de 2016, la Fiscalía de Chihuahua reportó 754 homicidios violentos de mujeres, pero es imposible saber cuántos de esos casos pudieron ser feminicidios, ya que su Código Penal no reconoce al feminicidio como un delito o un agravante.

Tampoco dio detalles de cómo murieron estas mujeres. El argumento fue que para informar a detalle la causa de muerte de cada una de ellas se necesitaría más tiempo para checar carpeta por carpeta.

Los datos obtenidos para esta investigación identificaron a Chihuahua en el segundo lugar de los estados con las tasas más altas de homicidios contra mujeres registrados en 2015, teniendo de siete a ocho homicidios violentos de mujeres por cada 100 mil habitantes.

Morelos

En Morelos el feminicidio se reconoció a partir del 1 de septiembre de 2011. La Fiscalía no es abierta al informar cuántos feminicidios se han registrado desde esa fecha ya que dicha información venera la identidad de las víctimas, argumentando el sigilo que deben guardar las investigaciones sobre muertes violentas de mujeres.

Sin embargo, mediante un rastreo hemerográfico se pudieron contabilizar 16 feminicidios de octubre a diciembre de 2013.

Lo que sí reportó Morelos fueron 130 homicidios violentos de mujeres de 2012 a mediados de 2016. De ese total, una mujer fue quemada en 2012 y en 2016 el cuerpo de una mujer fue encontrado sin cabeza y otro más sin la pierna izquierda, la mano izquierda y la cabeza. Según su Código Penal las mutilaciones son características aplicables para un feminicidio; por lo que solo en 2016, Morelos ya tiene garantizado dos feminicidios de ese total que la Procuraduría evitó transparentar pese a la solicitud de información enviada el pasado 15 de junio.

El diario El Sol de Cuautla, registró entre sus páginas 17 casos de mujeres asesinadas de octubre a diciembre de 2013. Cada uno de los cuerpos de esas mujeres presentaba signos evidentes de una muerte por razones de género.

El primero de octubre de 2013, en el interior de una vecindad del poblado de Casasano, fue encontrado el cuerpo de una mujer de 17 años de edad en avanzado estado de descomposición y que presentaba señales de haber sido estrangulada.

El siete de octubre de ese mismo año, en Ayala Morelos, un hombre asesinó a su esposa con un arma punzo cortante.

Diez días después, el cuerpo de Imelda Paniagua Benítez, de 43 años de edad, fue encontrado sobre una jardinera del río Yautepec. Según las investigaciones, la mujer había sido asesinada de un golpe en la cabeza.

El 10 de diciembre de 2013, la osamenta de una mujer fue encontrada al fondo de un pozo de 18 metros de profundidad.

Nueve días después, María Magdalena Díaz Neri, de 31 años de edad, caminaba con su novio cuando su ex pareja apareció y le disparó. Magdalena se convertiría en madre en cuatro meses, pero ni ella o su bebé sobrevivieron.

Justo antes de que terminara el año, el 27 de diciembre, el cuerpo de una mujer de entre 35 y 40 años de edad fue encontrado en el interior de una bolsa y tenía por lo menos dos semanas de muerta. La mujer había sido golpeada hasta que perdió la vida.

Baja California Sur

En septiembre de 2016, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja California Sur afirmó que no encontró registro de Averiguaciones Previas iniciadas por feminicidio, ni ningún registro relacionado con este tipo penal.

Lo que sí reportó fueron 33 homicidios a mujeres cometidos de 2012 a septiembre de 2016. Una de ellas, en 2013 presentó signos de violencia sexual, causal número uno para tipificar un homicidio doloso como homicidio agravado por feminicidio, según su Código Penal.

El rastreo hemerográfco realizado en la Hemeroteca Nacional, a publicaciones con fechas de agosto a septiembre de 2015, mostró que en sólo en 60 días fueron asesinadas 10 mujeres por sus parejas.

El 17 de agosto de 2015 el cuerpo de Blanca Esthela Huerta fue encontrado dentro de su domicilio. Minutos antes de su muerte había tenido una fuerte pelea con su esposo Luis Manuel Macedo, quien la estranguló. Sin embargo, las autoridades no tipificaron el crimen como feminicidio. Rosario del Carmen Palacios Montaño, juez tercero de Primera Instancia del Ramo Penal de esa ciudad lo tipificó como homicidio calificado en autoría material con traición. Éste no fue el único caso de una mujer muerta en manos de su pareja que el Diario Sudcaliforniano reportó durante ese año.

El 31 de agosto de 2015, el cuerpo calcinado de Dora Angélica García de la Torre, de 43 años de edad, fue encontrado dentro de su misma casa. Su marido, Raúl Enrique Torres González, de 45 años de edad, la había matado con un palo de azadón y para borrar todo rastro del crimen decidió quemar la casa junto con su esposa y pretender que todo pareciera un accidente.

Una vez más, el feminicidio fue tipificado como homicidio calificado con traición.

Aunque las noticias sobre mujeres asesinadas con extrema violencia cada vez se difunden con mayor frecuencia, los números en algunos estados del país siguen sin cuadrar con la realidad que se vive. Oficialmente las Fiscalías y Procuradurías pueden reportar que en sus estados no hay feminicidios, pese a que las noticias y los familiares de las víctimas griten lo contrario.


Lo que se reportó al INEGI vs lo que se reportó por Transparencia

Comparativo del total de feminicidios que las Procuradurías y Fiscalías Estatales reportaron al INEGI durante el año 2015, contra las cifras que las mismas autoridades reportaron vía Acceso a la Información. Pese a ser el mismo periodo, en 26 estados la información es diferente.

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