Nota del editor: el 27 de marzo se actualizó la sección de los errores detectados en las tablas de casos confirmados.


A raíz del inicio de la epidemia de COVID-19, la Secretaría de Salud publica diariamente la actualización de tres documentos con el resumen de la situación nacional: un Comunicado Técnico Diario, una Tabla de Casos Sospechosos y una Tabla de Casos Confirmados.

El más relevante de todos es el conteo de casos confirmados, pero también el de casos sospechosos, que eventualmente serán casos descartados o confirmados. La comunicación del gobierno es toral en estos momentos, por lo que MCCI reconoce la importancia de compartir oportunamente con la ciudadanía la información relativa a los casos detectados en el país.

En tiempos de crisis es particularmente importante contar con sistemas eficientes de registro y captura de la información más sensible, como lo son los casos sospechosos y confirmados de COVID-19, de forma que desde los estados se pueda capturar la información de manera remota y segura, y ésta pueda ser consultada en tiempo real por las autoridades federales.

Para la ciudadanía es relevante contar con información transparente, datos robustos y accesibles sobre los casos sospechosos y confirmados, así como sobre las capacidades sanitarias en México. Hasta ahora, la información de los casos tal como la publica la SSa no está integrada en un mismo archivo, y no permite identificar la evolución de los casos sospechosos -si éstos se convierten en casos confirmados- ni conocer si los enfermos han sido dados de alta o han fallecido a causa de la enfermedad.

El gobierno tiene la posibilidad de abonar a la confianza ciudadana al informar sobre los estándares y mecanismos de registro y captura de la información, pero sobre todo tiene la obligación de publicar datos sobre casos que contengan, al menos, los siguientes campos:

Descarga la propuesta de MCCI : registro de casos sospechosos y confirmados COVID-19
Diccionario de campos
num_casoNúmero identificador único del caso, con independencia de si es un caso sospechoso o un caso confirmado.
fecha_capturaFecha en la que se capturó el caso por la autoridad sanitaria
entidadEntidad en la que se detectó el caso
sexoSexo del paciente sospechoso o confirmado
nacionalidadNacionalidad del paciente sospechoso o confirmado
edadEdad del paciente sospechoso o confirmado
fecha_inicioFecha de inicio de síntomas
status_pruebaConfirmado sólo para quienes reciben la confirmación; otro status es sospechoso o descartado
contagio_contactoPaís de procedencia en caso de haber viajado al extranjero, o contacto en caso de no haber viajado al extranjero
fecha_llegadaEn caso de haber viajado; sólo aplica para personas que viajaron al extranjero
fecha_fallecimientoFecha de alta de pacientes confirmados o sospechosos, incluyendo si fallecen antes de ser casos confirmados, o en los tres meses posteriores a haber sido dados de alta
enfermedades_preexistentesCatálogo limitado a los factores de riesgo, según lo determine la autoridad sanitaria (diabetes, hipertensión, cardiopatía izquémica, etc.)
causa_fallecimientoSi murieron a causa de COVID-19 o a causa de otra afección
fecha_recaídaFecha de recaída en caso de que el individuo regrese al registro

Desde el 28 de febrero, la Secretaría de Salud transmite a diario una conferencia de prensa en la que se actualiza la información correspondiente al COVID-19 en México. En éstas, se exponen y explican las medidas que el gobierno toma para la prevención del virus, se lanzan recomendaciones a la ciudadanía y se contabilizan los números de casos confirmados.

Respecto al seguimiento de casos, los expositores mencionan cifras desagregadas por entidad y nuevas confirmaciones diarias. En algunas actualizaciones diarias, MCCI ha detectado pequeños errores -como repetir el conteo de nuevos casos o dejar fuera otros, según la simbología actual-, que en el tiempo y conforme se presenten nuevos casos por centenas, empezarán a ser una fuente de incertidumbre y un problema para el seguimiento efectivo de los casos.

Para la ciudadanía, los medios de comunicación, la comunidad médica y la comunidad internacional, el seguimiento de la información día con día se complica si no se publican con orden todos los reportes diarios, con o sin errores o ajustes posteriores, pero sobre todo si no se hacen en formato de datos abiertos.

Son aquéllos que pueden ser utilizados, reutilizados y redistribuidos libremente por cualquier persona. Publicar un archivo PDF no representa una práctica de datos abiertos por las barreras que implica utilizar o analizar la información plasmada.

En las tablas que publica la SSa con las actualizaciones diarias de casos confirmados y casos sospechosos se identifican CINCO obstáculos centrales:

1. Procesar los datos requiere conocimientos especializados, dado que se publican en PDF. Cualquier análisis estadístico requiere convertir el PDF a un formato que permita procesar los datos. Algunos programas como R tienen paquetes especialmente destinados a este tipo de funciones, pero requieren conocimientos especializados. Una persona que utilice programas tipo Excel necesitará copiar manualmente dato por dato.

2. La información no se presenta de manera organizada, ya que la incorporación de nuevos casos se hace entre filas, en vez de agregarlos al final del documento.

3. La información no permite el análisis automatizado, ya que los casos de nuevo ingreso a la tabla se identifican con un cambio de color en las celdas, en vez de tener un identificador que indique la fecha en la que se capturó la confirmación o el cambio de estatus.

4. El seguimiento a lo largo del tiempo es muy complicado: la SSa no publica el registro histórico de los cortes de información de días previos, con lo cual es difícil identificar las correcciones o precisiones en la información publicada.

5. No se sabe si los datos que se publican cuentan con registros que garanticen la inviolabilidad de la información. Lo que se sabe es que al contar con el registro histórico de casos previos permite cotejar que la información no ha sido alterada en el tiempo.

No contar con los estándares mínimos en la forma en la que se alimenta y presenta la información pública, sobre todo en momentos de crisis, implica levantar una barrera en la comunicación entre el gobierno y la ciudadanía, la comunidad científica, los medios de comunicación y la comunidad internacional.

La credibilidad de las autoridades se ve directa y profundamente afectada ante la presencia de los errores derivados de la falta de rigor en la publicación de las bases de datos oficiales.

Es inevitable que se comentan errores humanos, pero sí es evitable que los errores opaquen el esfuerzo del gobierno por transparentar sus acciones y generar mayor confianza.

Por ejemplo, al día de ayer, se han cometido al menos dos errores evitables:

1. El 20 de marzo 2020 se presentó un “nuevo caso” que ya había sido confirmado el día previo, y

2. El 22 de marzo 2020 se agregaron cuatro casos que no fueron resaltados como nuevos, por lo que no era fácil distinguirlos del resto de los pacientes.

3. El 26 de marzo 2020 despareció del registro de un caso confirmado que se había publicado en la tabla diariamente desde el 22 de marzo y que hasta el 25 de marzo tenía el folio 302 asignado: masculino, en Jalisco, cuyo registro de síntomas databa del 18 de marzo 2020, y que habría viajado a EUA.

Con esta omisión, el análisis que resulte de esta información en lo sucesivo y a partir del 26 de marzo ha dejado de coincidir con todo lo presentado previamente por la Secretaría de Salud, desde el conteo de casos acumulados hasta la desagregación por entidad federativa.

Hasta el 25 de marzo los errores no habían afectado la cuenta total de casos, pero a partir del 26 de marzo 2020 y a raíz de esta alteración en los registros de casos confirmados, la información se ha vuelto confusa y ha empezado a generar incertidumbre respecto a la calidad de los registros, así como a la capacidad del gobierno de reportar los casos verazmente.

De no implementarse estándares de datos abiertos en la publicación de los casos confirmados y sospechosos de COVID-19, la credibilidad del gobierno está en juego y con ello la tranquilidad a la ciudadanía.