image
Corrupción y confianza en las instituciones

La confianza en las instituciones es un indicador de estabilidad en una democracia. Sin embargo, sólo una minoría de mexicanos confiamos en nuestras instituciones, pues consideramos mayoritariamente que son corruptas.


Las instituciones son las reglas de la interacción social; garantizan el orden y contribuyen a la construcción de conocimiento. Sientan parámetros de conducta y nos ofrecen certidumbre respecto a los límites de lo que está permitido y lo que no. Tener confianza en las instituciones formales, como lo son la Constitución, las leyes o el gobierno democráticamente electo (North, 1991), es fundamental para que las personas las respeten y recurran a ellas cuando las necesiten.

Si los ciudadanos dudan de estas instituciones, o consideran que están plagadas de corrupción, es poco probable que confíen en éstas o en quienes las encabezan, así como en sus representantes y sus políticos (Morris y Klesner, 2010). En México, una amplia mayoría considera que hay mucha corrupción en las instituciones públicas.

Poca confianza en la democracia, mucha corrupción de origen

Los partidos políticos en México, agentes fundamentales en las elecciones e instrumentos para el ejercicio del derecho a votar y a ser votado, están entre las entidades con mayor percepción de corrupción: 76% de los mexicanos consideran que hay mucha corrupción en ellos. Son muchas las personas que desconfían en estas instituciones si consideramos que representan uno de los pilares de nuestra democracia electoral.

La mala reputación de las instituciones electorales en México genera un sentimiento de desapego y desconfianza hacia la democracia misma. De acuerdo con la última edición del Latinobarómetro, únicamente 38% de los mexicanos está a favor de la democracia. Podríamos decir, entonces, que sólo dos de cada cinco personas en México confían en la democracia. En la región sólo tres países (Honduras, Guatemala y Brasil) presentan menores niveles de confianza. Sumado a ello, la proporción de personas que considera que hay mucha o algo de corrupción en las autoridades electorales (85% en 2020) es indicador de que nuestros procesos democráticos tienen graves problemas.

Otras instituciones fundamentales para la vida cotidiana y la resolución de conflictos no pintan mejor: 74% considera que la policía de tránsito es muy corrupta y 70% lo considera así para las cárceles y reclusorios. ¡Qué tipo de reinserción social puede ocurrir si son espacios plagados de corrupción!

Si los mexicanos no confiamos en las instituciones con las que tenemos mayor contacto —sea la policía de proximidad o las autoridades electorales que organizan comicios—, es síntoma de una doble crisis: de representación y de legitimidad. Es decir, estamos eligiendo representantes populares que consideramos corruptos y financiamos a una burocracia que creemos sólo nos extorsiona.

Esto no es información nueva. El año pasado las cifras eran prácticamente las mismas, salvo por un puñado de siete instituciones que mejoraron respecto al año pasado.

Tabla 7.1. Porcentaje de personas que dijo que hay “mucha” corrupción en las instituciones. Respuestas de 2019 y 2020.

Fuente: Encuesta MCCI-Reforma, marzo 2019-marzo 2020.

Elegimos gobernantes que consideramos corruptos

A pesar del discurso anticorrupción que tiene este gobierno, los mexicanos siguen considerando corruptos a sus gobernantes: presidentes municipales (61%), gobernadores (57%) y hasta el presidente de la República (38%). Esta percepción de corrupción incrementó en todos los casos respecto al año pasado. Sobre la figura del presidente es importante destacar que, si bien su percepción de corrupción ha aumentado, una mayoría todavía lo considera honesto y más honesto que los gobernantes locales.

En 2019, 64% de los encuestados consideraba que el presidente era honesto. Después de todo, Andrés Manuel López Obrador llegó al gobierno con altos niveles de aceptación y con una plataforma de honestidad y cero tolerancia a la corrupción. Un año después, la mitad de los encuestados responde que el presidente les parece honesto. No es desdeñable: significa una caída de 14 puntos porcentuales en un año. Si bien es cierto que el titular del Ejecutivo no se ha visto directamente señalado en actos de corrupción, sí lo han sido cercanos colaboradores suyos. Por ejemplo, el caso de Manuel Bartlett, director general de la CFE, que evidenció que tenía más propiedades de las que declaró (“Función pública…”, 2019).

Instituciones de salud: el foco de atención

El sector salud ha tomado mucho más relevancia y atención de la población desde el inicio de la administración debido al desabasto de medicamentos y vacunas, a la falta de información pública sobre las capacidades sanitarias del país y, sobre todo, a los recortes presupuestales que sufrió el sector con la llegada del nuevo gobierno, que incluso causaron la renuncia del anterior director del IMSS. Cabe destacar que el levantamiento de la encuesta MCCI-Reforma (marzo 2020) fue previo a la pandemia de covid-19, por lo que se esperan cambios en la percepción de corrupción en las instituciones de salud en mediciones posteriores.

Entonces, la percepción de corrupción en las instituciones de salud antes de la pandemia era considerablemente menor a las instituciones político-electorales, gobierno en general, o instancias de seguridad y justicia. El 39% de los mexicanos creía que había mucha corrupción en el IMSS y 34% en el ISSSTE. La percepción de corrupción del nuevo Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) es un poco mejor (25% considera que hay mucha corrupción), lo cual se atribuye a su reciente conformación más que a la experiencia de la ciudadanía.

Instituciones de seguridad: el apoyo a la militarización de la seguridad pública

Dado que el principal problema que preocupa a los mexicanos es la inseguridad, la presencia de corrupción dentro de las instituciones relacionadas con la seguridad y la procuración de justicia es de relevancia absoluta.

Las instituciones de seguridad son motivo de interés y desencanto. El año pasado fue el más violento en la historia reciente de México, con el mayor número de muertes por cada 100 000 habitantes desde que se lleva registro. De acuerdo con datos del INEGI, 74% de las personas mayores de 18 años en México se siente inseguro viviendo en su ciudad (INEGI, 2020). Sin embargo, la percepción de corrupción al interior de las instituciones de seguridad tuvo resultados mixtos.

Históricamente la Marina y el Ejército mexicanos son instituciones con mucha confianza por parte de los ciudadanos. Esto concuerda con que sean de las instituciones con menos niveles de corrupción percibida, incluso con la crisis de seguridad que se vive. La Guardia Nacional, aunque haya sido creada recientemente, parece ser percibida como un ente similar al Ejército, por lo que muestra bajos índices de corrupción percibida.

Las policías, por su parte, están en el otro extremo del espectro dentro del grupo de instituciones con más percepción de corrupción. De 2019 para acá, la percepción de mucha corrupción dentro de la policía federal aumentó en seis puntos porcentuales: 66% de los encuestados cree que hay mucha corrupción dentro de la policía federal en 2020. Por otro lado, 73% cree que hay mucha corrupción en la policía de tránsito. No es descabellado pensar que los mexicanos asocian más corrupción con la policía porque tienen más contacto con estas instituciones, mientras que la Marina y el Ejército son entes más alejados, aunque indudablemente depende de la zona del país en la que viva cada persona.

¿Qué sigue?

Es responsabilidad desde las más altas esferas de la representación política fortalecer la confianza en las instituciones, pues la desconfianza corroe su buen funcionamiento. En México, sin embargo, parece suceder lo contrario: desde la presidencia de la República se promueve un discurso que señala la total presencia de corrupción en las instituciones del Estado. Esta posición merma la confianza en el propio gobierno.

La falta de confianza debilita el entusiasmo de los ciudadanos para apoyar al gobierno en la búsqueda de soluciones a la corrupción (Morris et al., 2010). En concordancia, este gobierno no ha mostrado interés en diseñar e implementar estrategias institucionales para acabar con la corrupción. Sin embargo, muchas de estas estrategias han quedado, hasta ahora, en el discurso.

Las elecciones intermedias de 2021 serán las más grandes y complejas de la historia de México —nunca se han elegido tantos cargos en la misma jornada. Además, desde este momento y hasta el día de la elección deberán definirse asuntos sobre la logística de votación a la luz de la pandemia. Al igual que la atención de la emergencia sanitaria demanda que la población confíe en las directrices de la autoridad sanitaria, la celebración de elecciones libres y democráticas demandan confianza en las instituciones que las organizan y de quienes participan.

Así, en todos los frentes (seguridad, justicia, gobernabilidad, democracia), es indispensable que la población confíe en sus instituciones.

Leonor Ortiz Monasterio forma parte del equipo de investigación aplicada de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad. Es internacionalista por el ITAM y maestra en Políticas Públicas por la Universidad de Chicago.

Maite Laris García Urtiaga es estudiante de Relaciones Internacionales en el ITESM, colabora en la Unidad de Investigación Aplicada de MCCI

Las autoras agradecen a Katia Guzmán por el procesamiento de la base de datos de la encuesta para la elaboración de gráficas de este texto.


Bibliografía:

“Función Pública abre una investigación sobre los bienes de Manuel Bartlett, tras denuncia anónima” (9 de septiembre de 2019), Redacción Animal Político, Animal Político, https://www.animalpolitico.com/2019/09/bartlett-investigacion-funcion-publica-intereses/

Corporación Latinobarómetro (2018), “Informe 2018”, https://www.latinobarometro.org/lat.jsp

Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI (abril de 2020), “Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) 2020”, https://www.inegi.org.mx/contenidos/programas/ensu/doc/ensu2020_marzo_presentacion_ejecutiva.pdf

Morris, Stephen y Klesner, Joseph (2010), “Corruption and Trust: Theoretical Considerations and Evidence From Mexico”, Sage Journals, recuperado de: https://www.vanderbilt.edu/lapop/news/092410a.pdf

North, Douglas (1991), “Institutions”, The Journal of Economic Perspectives, 5(1), 97-112, https://www.jstor.org/stable/1942704?seq=1#metadata_info_tab_contents

Presidencia de la República (1 de septiembre de 2019), “Primer Informe de Gobierno”, Gobierno de México, https://lopezobrador.org.mx/wp-content/uploads/2019/09/PRIMER-INFORME-DE-GOBIERNO.pdf

Taylor, Edward, y Lybbert, Travis (2015), “Institutions”, en Essentials of Development Economics, pp. 194-213, University of California Press, https://www.jstor.org/stable/10.1525/j.ctt13x1gg1.13?seq=1#metadata_info_tab_contents

Unidad de Investigación Aplicada de MCCI, UIA (3 de junio de 2019), “Mexicanos Frente a la Corrupción y la Impunidad”, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, MCCI, https://contralacorrupcion.mx/mxfrentealacorrupcion/

LEE MÁS SOBRE: Los Mexicanos Frente a la Corrupción y a la Impunidad 2020

¿Hay más corrupción que antes?
Femsplaining: la transformación para las mujeres que no fue
Corrupción: le sigue costando más a los más pobres

Últimas

Calero 7: la casa del entorno de los Serna que cateó la FGR
Los cabos sueltos en la extinción de los fideicomisos públicos
El mes con más recursos en adjudicaciones directas y en camino a un nuevo récord

Últimas

Calero 7: la casa del entorno de los Serna que cateó la FGR
Los cabos sueltos en la extinción de los fideicomisos públicos
El mes con más recursos en adjudicaciones directas y en camino a un nuevo récord