Jueves 31 de mayo de 2018

La empresa brasileña Braskem (filial de Odebrecht) y la mexicana Idesa pusieron en marcha en 2016 la planta Etileno XXI al sur de Veracruz, y desde ese año Pemex se comprometió a suministrarles 66 mil barriles diarios de etano, aunque para cumplir con ese acuerdo ha tenido que recortar 30 por ciento el abasto del mismo insumo a sus propias petroquímicas de Cangrejera, Pajaritos y Morelos.

En el contrato firmado con Braskem-Idesa -del cual Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) tiene copia-, Pemex aceptó pagar una multa de hasta 300 millones de dólares en caso de incumplimiento.

Sin embargo, la producción de etano por parte de Pemex no es suficiente para cumplir el compromiso suscrito con Braskem-Idesa y al mismo tiempo cubrir la demanda de sus propias plantas, por lo que se vio obligado a empezar a importar el insumo, del que históricamente había sido autosuficiente.

La licitación para la primera gran importación de etano se dio el pasado 23 de mayo en Houston, Texas, pese a que tres meses antes la Auditoría Superior de la Federación (ASF) había recomendado a Pemex modificar las condiciones del contrato suscrito con Braskem-Idesa, porque era inviable surtir 66 mil barriles diarios a Etileno XXI, durante 20 años, debido a que la producción del insumo iba en descenso.

«Pemex no cuenta con elementos que le permitan asegurar la producción de etano requerida por la vigencia del contrato, que generó compromisos basados en proyecciones inciertas, lo que implica el riesgo de incumplir el contrato, so pena de recibir penalizaciones», advierte el informe elaborado por la ASF, el cual fue presentado al Congreso de la Unión el pasado 20 de febrero.

Además, los auditores habían recomendado revisar el contrato porque Pemex había absorbido el primer año de suministro el 62 por ciento del costo real del etano, que equivale a subsidiar a la planta Etileno XXI, cuyo accionista mayoritario (con el 75 por ciento) es Braskem, empresa filial de Odebrecht.

LA LICITACIÓN

Pese a las recomendaciones del órgano de fiscalización, Pemex convocó a principios de abril a una licitación internacional para comprar etano y poder cubrir así la cuota acordada con Braskem desde 2010, durante el Gobierno de Felipe Calderón, y refrendada al inicio del actual sexenio.

El fallo de la licitación se dio el pasado miércoles 23 de mayo, en la sede de Pemex Procurement International Inc., en Texas, a favor de una filial del consorcio árabe SABIC (Saudi Arabian Basic Industries Corporation), el cual estableció a finales del año pasado una alianza con la trasnacional ExxonMobil para incursionar en el negocio de procesamiento del etano.

De acuerdo con el acta del fallo, SABIC le venderá a Pemex 144 mil toneladas de etano este año, 288 mil toneladas en 2019 y el mismo volumen en 2020, a un costo de 231 millones 307 mil dólares, equivalentes a 4 mil 550 millones de pesos, al tipo de cambio actual.

Inicialmente habían manifestado su interés en participar en la licitación las empresas ATCO Servicios y Energía, Shell, Marubeni America Corporation, Vitol Inc. y SABIC, aunque al final sólo se inscribieron las tres últimas.

El etano deberá ser entregado en la terminal refrigerada de etileno y embarques del complejo petroquímico Pajaritos, en Coatzacoalcos.

El insumo importado lo destinará Pemex a sus plantas petroquímicas de Cangrejera, Pajaritos y Morelos, a las que desde 2016 les redujo el suministro para cubrir el volumen que requiere la planta privada de Etileno XXI.

EL SUBSIDIO

El contrato para suministrar a Etileno XXI 66 mil barriles diarios de etano durante dos décadas, fue firmado el 19 de febrero de 2010, durante el Gobierno de Felipe Calderón, pero fue modificado el 3 de diciembre de 2012, a los dos días de que había tomado posesión el actual mandatario Enrique Peña Nieto.

Tanto la fórmula para el precio pactado en el contrato original, como las modificaciones realizadas en 2012, fueron clasificadas como «secreto industrial».

Un vocero de Braskem-Idesa aseguró que la modificación al contrato en diciembre de 2012 no incluyó aspectos económicos, ni de precio.

No obstante, el contrato modificado resultó muy ventajoso para los inversionistas y perjudicial para Pemex.

Tan sólo en 2016 -primer año de operación de la planta-, el costo de producción y traslado de etano a la planta de Etileno XXI, en la zona industrial de Coatzacoalcos, fue de 3 mil 123 millones de pesos, mientras que los empresarios brasileños y sus socios mexicanos pagaron sólo mil 188 millones de pesos por el insumo. Es decir, ese año, la pérdida para Pemex fue de mil 935 millones de pesos, de acuerdo con el dictamen de la ASF.

En la práctica, Petróleos Mexicanos ha subsidiado la operación de la planta privada al cobrar el etano a un precio 62 por ciento inferior de su costo.

IMPLICADOS

En septiembre de 2017 REFORMA dio a conocer la participación de funcionarios del Gobierno de Felipe Calderón en un convenio millonario para beneficiar a Braskem, petroquímica subsidiaria de la brasileña Odebrecht.