El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) levantó un acta de rechazo para devolver los 20 ventiladores que compró a León Manuel Bartlett en 1. 5 millones de pesos cada uno, los más caros de cuantos había comprado la Federación hasta el 1 de mayo, ya que presentaban características distintas a las contratadas.

A través de una tarjeta informativa, la dependencia explica que el 8 de mayo, el órgano de Operación Administrativa Desconcentrada Estatal en Hidalgo, y luego de una revisión física, detectó que además los ventiladores no contaban con pantalla táctil, es decir no cumplían con los requerimientos funcionales acordados. 

En la carta invitación que el IMSS envió el 16 de abril a Víctor Hugo Pérez Solares, representante legal de Cyber Robotics, para la adquisición directa de los ventiladores, se precisó que el equipo solicitado debería contar con «pantalla táctil a color que muestra gráficas, datos numéricos, alarmas priorizadas en tiempo real y los diferentes modos ventilatorios seleccionados para un adecuado tratamiento».

Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) dio a conocer que el pasado 30 de abril del 2020 que el IMSS celebró un contrato para la adquisición de 20 ventiladores por un monto de 31 millones de pesos a la empresa Cyber Robotics Solutions, propiedad de León Manuel Bartlett, hijo del director de la CFE, Manuel Bartlett. 

MCCI también reveló que era el precio más alto de un ventilador desde que se declaró la emergencia sanitaria por Covid-19. 

El contrato a Cyber Robotics fue asignado el 17 de abril por el IMSS y ese mismo día el IMSS Hidalgo pagó 880 mil pesos a otro proveedor llamado Conduit Life, por un ventilador de similares características, pero importado de Eslovaquia.

En la revisión de contratos se compararon los precios pagados por el Gobierno federal por ventiladores de similares características, descritos por el Consejo de Salubridad General como “equipo electromecánico controlado por microprocesador, de soporte de vida para apoyo ventilatorio en pacientes que tienen comprometida la función respiratoria”. MCCI detectó una diferencia de hasta 85% entre el precio más barato y el más caro.

Ahora esos aparatos serían rechazados por el IMSS, ya que según la tarjeta informativa de esa dependencia, el 8 de mayo pasado el responsable del Hospital General de Zona 1, el subdirector médico, el jefe de Conservación y el de Control de Bienes de esa institución levantaron un Acta de administrativa de Rechazo de Bienes por las fallas, los daños y porque el equipo no correspondía con las características técnicas acordadas. 

Fuentes en el IMSS confirmaron que se entregó el producto pero cuando se inició el proceso de revisión detectaron que los ventiladores no cumplieron al 100 por ciento con las especificaciones técnicas. Los 31 millones de pesos, según esas mismas fuentes, aún no se habían pagado.