En cinco meses de pandemia, el Sars-Cov-2 ha cobrado más de 20 mil vidas sólo en México, de los cuáles se estima que cerca de 500 eran trabajadores de la salud, según cifras oficiales. Pero el gobierno no transparenta rutinariamente las cifras de cuántos son y en qué hospitales se contagian y mueren médicos y enfermeras por Covid-19, a pesar de contar con sistemas de información epidemiológica.

El personal de atención a la salud en todo el mundo enfrenta al menos dos problemas comunes: atender a los pacientes enfermos de Covid-19 sin conocer al virus y con recursos escasos, y no enfermarse en el proceso. Pero dependiendo de la respuesta que cada gobierno, se salvan más o menos vidas… empezando por las de médicos, enfermeras, laboratoristas, dentistas, y personal de limpieza, entre otros empleos de atención a la salud.

Si bien durante los primeros meses de la pandemia China enfrentó la mayor tasa de contagio entre el personal de atención a la salud, para finales de febrero los registros periodísticos indican que sólo 4% del personal sanitario en China se estaba contagiando. Incluso si se duda de las cifras oficiales en China, el caso de Italia es ilustrativo: sólo 9% del personal de salud enfermó de Covid-19 durante los meses más álgidos de la pandemia.

En México, la tasa de contagio de personal de salud es seis veces mayor que en China y más del doble que en Italia. En los primeros días de mayo, la tasa de contagio entre médicos y enfermeras era de 23%; 40 días después esta tasa de contagio se mantiene en 21% respecto a todos los contagios confirmados, según lo reportaron funcionarios de salud el 16 de junio 2020.

Fuente: elaboración propia con información periodística y
Our World in Data

Pero la tragedia no termina ahí: la proporción de personal médico y enfermería que muere en México por Covid-19 es cinco veces mayor que en Estados Unidos. Mientras que en EUA hay más de 600 muertos entre personal de salud de un total de 115 mil fallecidos por Covid, en México hay 463 defunciones (16 junio 2020) de personal sanitario de un total (oficial) de 18 mil fallecimientos.

Fuente: elaboración propia con información periodística y
Our World in Data

¿Por qué se contagia y muere de Covid el personal de salud en México?

Una parte de los contagios y muertes por Covid entre el personal sanitario se debe a la exposición a una gran carga viral durante periodos largos. Otra parte se debe a la falta de insumos de protección, como son los cubrebocas N95 (la autoridad sanitaria sólo entregó un tercio de los necesarios). Pero en gran medida estos contagios y decesos son producto de una deficiente capacitación e insuficiente entrenamiento para que el personal de salubridad sepa cómo cuidarse y prevenir el contagio.

El 12 de mayo 2020, fecha en la que se presentaron las cifras de material de prevención insuficientes, el Secretario de Salud informó sobre la impartición los casi 37 mil cursos de capacitación ofrecidos a miles de profesionales de la salud en cuestión de días. La altísima tasa de contagio es consecuencia directa de la contratación de personal médico al vuelo, de readscribir trabajadores a funciones que no son su ámbito de especialidad, y de no modificar la estrategia de capacitación masiva tras darse a conocer el 11 de mayo que la tasa de contagio entre el personal de salud era de 23%.

Cierto que la pandemia tomó por sorpresa al mundo y que muchos sistemas de salud estaban mejor preparados que el mexicano, pero entonces debieron tomarse previsiones y evaluar la efectividad de la estrategia de reclutamento y entrenamiento del personal para evitar tantos contagios.

La información pública es el primer paso para salvar la vida de médicos y enfermeras

La Secretaría de Salud (SS) federal ha presentado una vez a la semana -aproximadamente- la información sobre los contagios de Sars-Cov-2 del personal de salubridad de manera agregada, mostrando que la mayor proporción de contagios es de enfermeras (47%), seguido de médicos (30%).

Fuente: Conferencia de prensa #Covid19. 16 de junio, 2020.

Sin embargo, la información sobre cuántos médicos, enfermeras, personal de limpieza, laboratoristas, dentistas y otros mueren a causa del Covid-19 no está disponible para consulta en los sitios públicos del gobierno federal, aún cuando la información existe y se actualiza regularmente en el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE), a cargo de la Dirección General de Epidemiología de la SS.

Esto último se sabe porque entidades como la CDMX reportan en datos abiertos lo que registran en el SINAVE. De ahí que sea posible conocer qué variables registran los estados en el SINAVE.

Fuente: SINAVE Ciudad de México

La información pública es de todos: debe presentarse completa y ser oportuna

Si bien la información del SINAVE ofrece estadísticas útiles, la propia SS reconoce que su información no está completa. Es por ello que sin importar el sistema en el cual se registren datos relacionados con la pandemia, la información contenida en éstos debe ser pública, transparente y oportuna – en dos palabras, deben publicarse en datos abiertos.

Por ejemplo, para poder disminuir los contagios entre el personal de salud, es importante saber qué tipo de ocupación es la más propensa a contagiarse de Sars-Cov-2 (como enfermeras y médicos), pero también en qué hospitales ocurre el mayor número de estos contagios, de forma que puedan atenderse de manera focalizada, ya sea con mejor equipo de protección, con mayor capacitación o una combinación de ambas. En la información del SINAVE publicada por la CDMX, la mayor tasa de mortalidad entre médicos está dentro de hospitales del IMSS y la SS federal (83% de los médicos que fallecieron pertenecían a alguna de estas dependencias), y de enfermeras está en el IMSS (70% de las muertes de personal de enfermería eran personal del IMSS).

Trabajadores de la salud que murieron por Covid-19 según el SINAVE CDMX:

Fuente: elaboración propia con datos del SINAVE de la CDMX, corte al 13 de junio 2020.

Cuando la transparencia salva vidas

La cantidad de contagios y muertes entre personal de salud debiera ser suficiente para que el gobierno rectifique su estrategia de capacitación y estrategia de protección al personal. De lo contrario, muchas muertes se deberán al virus, pero muchas más a la opacidad y a la negligencia de las autoridades mexicanas. Su falta de transparencia, análisis y rectificación de la estrategia de capacitación y prevención también están cobrando vidas, incluso más que el virus por sí mismo, según las proporciones de muertos entre el personal de salud en México.

Que se entienda bien: la transparencia no es sólo un derecho ciudadano y tampoco un asunto de mera curiosidad. Sin datos abiertos el gobierno se priva de poder recibir propuestas que, ni más ni menos, pueden salvar vidas .

Desde mediados mayo 2020 que se reportó que 23% de los contagios correspondían a personal de salud, no ha habido un cambio de ruta en la estrategia de contratación y capacitación del gobierno.

Médicos y enfermeras necesitan más equipo de protección y mejor capacitación y entrenamiento para no contagiarse. Pero también necesitan de mayor transparencia en la información para demandar mejores acciones de prevención, y que éstas puedan ajustarse al tipo de labores, pero también por dependencia, grupo de edad o sexo. Las autoridades deben realizar el análisis sobre lo que ha funcionado y lo que no ha funcionado, y así poder rectificar las acciones y estrategias para salvar la vida del personal sanitario.

Pero en vez de promover la transparencia sobre el contagio de personal de salubridad para prevenirlo, el presidente López Obrador y su gobierno únicamente publicitan el incremento casi masivo de camas y ventiladores, y la contratación de 50 mil especialistas en medicina en menos de tres meses, pero omiten mencionar sus áreas de especialidad, su experiencia previa o las horas de capacitación con las que cuentan para atender a los enfermos y para protegerse de un contagio. Tampoco reportan que la proporción de decesos entre el personal de salud en México es mucho mayor que en otros países.

Reconvertir camas y adquirir ventiladores para la pandemia no salva a nadie si con ello se descuida a otros enfermos, comprar más tapabocas e impartir más cursos de capacitación de manera masiva, por sí mismos, no protegen al personal que atiende a los enfermos. Lo que se necesita es revisar una y otra vez la estrategia de atención a la emergencia, según vaya evolucionando la pandemia.

La curva no se ha aplanado y la pandemia va para largo. Se necesita aprender a vivir en este estado de alerta, empezando por el gobierno. La SS federal debe publicar sin más demora toda la información disponible relativa a las tasas de contagio y mortalidad del personal de salud, entre otras cosas, y ordenar una revisión a su estrategia de contratación, capacitación y equipamiento del personal sanitario basada en los datos. En esta difícil tarea la contribución de la comunidad científica es insustituible. Habría que darle herramientas para auxiliar el trabajo del gobierno. Esas herramientas comienzan por la información.


Nota: Una versión anterior de esta nota decía que se presentaba la información sobre contagios de Sars-Cov-2 entre personal de salubridad una vez al mes, cuando en realidad ocurre una vez a la semana.