Ilustración de Víctor Solís, cortesía de Nexos.

 

Hace unos meses se desató en redes sociales un debate sobre el papel de la sociedad civil organizada. Dicha discusión estaba basaba en una supuesta dicotomía entre aquellas organizaciones de la sociedad civil (OSC) con una relativa ventaja en la captación de recursos e influencia en medios en comparación con un universo de organizaciones orientadas al trabajo en campo sin acceso a la misma cantidad y calidad de insumos. El evento que pondría el tema a discusión fue la declaración del entonces candidato presidencial y ahora presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, quien calificó como fifís a las primeras.

Aunque este debate persiste, existen pocos diagnósticos de cómo y dónde existen las OSC en México. Vale la pena resaltar el estudio de Ireri Ablanedo de 2009 y la Cuenta satélite de las instituciones sin fines de lucro de México, 2008-2010, publicado en 2013, además de los más recientes artículos de Méndoza y Alcázar de 2017 y el de González Ulloa de 2016.

Esta es la primera parte de una serie de artículos que pretende contribuir a esa discusión a través de los datos disponibles al respecto y mostrar un panorama, ciertamente limitado, de la situación de las OSC en México.

Los datos disponibles 

Con el fin de hacer un breve diagnóstico del estado de las OSC en México, he identificado tres fuentes de datos que vale la pena analizar:

  1. El Registro Federal de las Organizaciones de la Sociedad Civil (RFOSC) de INDESOL (Instituto del Desarrollo Social), dependiente de la Secretaría de Desarrollo Social.
  2. Los datos del Padrón de Beneficiarios del Programa de Coinversión Social de INDESOL.
  3. La base de Donativos otorgados por las Instituciones de la Administración Pública Federal, con cargo a las partidas de gasto, elaborada por la Secretaría de la Función Pública a través de su Sistema de Información de Donativos en Efectivo Otorgados por la Federación (SIDEOF).

En esta primera entrega, se utilizarán los datos RFOSC, disponibles en datos abiertos de 2013 a 2018, para hacer un análisis del estado de la sociedad civil en México.

¿Cuántas y dónde están las OSCs?

En fácil predecir que la entidad federativa mexicana con más OSC es la Ciudad de México con más de 7 mil. El país siempre ha adolecido de una excesiva centralización y el ramo de las OSC no es la excepción. En segundo lugar nacional se encuentra el Estado de México con más de 3 mil, y en tercero, el estado de Oaxaca, con más de 2 mil. La tradición de esta última entidad de organizaciones de todo tipo se ve reflejada en los datos del RFOSC.[1] Veracruz se encuentra en un cercano cuarto lugar, seguida de Chiapas, Michoacán, Puebla, Chihuahua y Baja California.

Tabla 1. Organizaciones sociales por entidad


Si controlamos por población,[2] no obstante, aparecen datos interesantes. Por ejemplo, en función de su población, Oaxaca se posiciona en segundo lugar, por detrás de la Ciudad de México y seguido de Durango, Morelos y Colima.

Figura 1

A través de la información del RFOSC, no sólo se puede identificar la entidad, también es posible identificar los municipios en donde existen más OSC. Dentro de los primeros 10 municipios con mayor número, cinco se encuentran en la Ciudad de México, figurando Cuauhtémoc y Benito Juárez como las mayores. Fuera de la CDMX, Tijuana es la ciudad con mayor número de organizaciones con 709, seguida de Oaxaca de Juárez con un cercano 701 y de Morelia con 669.

Tabla 2. Los 10 municipios con más OSCs

De nuevo, si controlamos por población, Oaxaca se presenta como un semillero de organizaciones de todo tipo. Además, empiezan a destacar zonas fuera las otrora delegaciones de la Ciudad de México como Durango, Guerrero, Michoacán, Morelos y Colima.

Figura 2

¿Los municipios más pobres tienen menos OSCs?

La gran cantidad de organizaciones en los municipios de entidades como Oaxaca, Veracruz y Chiapas, controlando en función de su población, invitan a poner a prueba una hipótesis de acceso a recursos. Una hipótesis plausible sería que los municipios más pobres tienen menos recursos disponibles y, por tanto, menos número de OSC. Si se compara el Índice de Rezago Social de 2010 de CONEVAL con la tasa por cada 100 mil habitantes de OSC, esta hipótesis no se sostiene.

Usar una tasa para medir las OSC enfatiza su dispersión en las regiones pocos pobladas. Por ejemplo, existen casos como Concepción de Buenavista, un municipio de la Sierra Mixteca en Oaxaca, en un municipio de poco más de 800 personas tiene 6 OSC o San Francisco Cajonos que, teniendo poco más de 300 personas, tiene una organización.

Figura 3

Más OSC desde 2012

Ha habido un aumento significativo en el número de organizaciones de la sociedad civil desde 2013. Mientras que en este año había menos de 20 mil organizaciones con registros vigentes, en 2018, había más de 32 mil, según el RFOSC. Es importante resaltar que la tasa de crecimiento pierde impulso entre 2017 y 2018 del RFOSC.

Figura 4

Este crecimiento ha estado presente en todos los estados. Ninguno de los estados ha presentado decrecimiento en el número de OSC vigentes. Sin embargo, el crecimiento en Baja California Sur, Jalisco y Chiapas, fue de más del doble en el periodo de 2013 a 2018. Esto contrasta con el crecimiento de entidades como Chihuahua, Coahuila y Nuevo León en los que creció un 50%.

¿Cuál es el tema más recurrente?

Si bien el nombre de la organización no necesariamente hace explícita su vocación o acciones, es posible aproximarse a los temas más recurrentes a través de su análisis. Luego de retirar palabras comunes como “fundación”, “centro”, “asociación”, “México”, entre otras, es posible identificar algunos temas. Por ejemplo, la palabra “mujer” es una de las que más sale a relucir, seguida de “vida”. En un segundo grupo de frecuencias se encuentra “educación” y “cultura”. Finalmente, es posible identificar un tercer grupo más diverso de palabras, en las que resaltan algunas como “jóvenes”, “niños”, “sustentable” y “rehabilitación”.

El número de organizaciones desde 2013 ha descendido

En el RFOSC existen registros de organizaciones fundadas a inicios del siglo XX, como la encargada de la operación del Hospital de la Luz, constituido en 1902. Desde entonces el crecimiento en el número de OSC ha sido constante a lo largo del tiempo, particularmente después de la publicación de la Ley de Federal de Fomento a las actividades realizadas por Organizaciones de la Sociedad Civil en 2004.

Si bien es cierto que a nivel agregado, en 2018 hay más OSC que en 2013, el número de organizaciones nuevas se ha reducido. Al analizar el número de OSC con respecto a su fecha de constitución es posible observar una tendencia creciente que alcanza su máximo punto en 2013.

Ciertamente este análisis tiene limitantes importantes. El RFOSC permite hacer análisis bajo la asunción de que todas las OSC son similares, sin considerar en algún momento el tamaño de su personal, el acceso a recursos o su influencia en medios. Asimismo, la base de datos no nos permite hacer distinciones entre OSC de carácter religioso o de carácter territorial. Sin embargo, es importante poner atención al estado y número de las OSC. Sin importar las filiaciones partidistas de las autoridades a todos niveles ni las características socioeconómicas de los territorios donde actúan, las OSC son necesarias como contrapeso al poder y como una de las más acabadas expresiones de la participación democrática.

Este texto fue construido en R Markdown y el archivo .Rmd con sus respectivos chunks de código puede ser descargado aquí. Los datos pueden ser descargados acá.


Manuel Toral. Especialista de datos en la Unidad de Investigación Aplicada de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad. Maestro en políticas públicas (Universidad de Chicago), politólogo e internacionalista (CIDE).

[1] Por ejemplo, la historia de la COCEI en Oaxaca puede dar luz acerca de la antaña tradición de organización social de esta entidad.

[2] El control por población refiere a la división del total de OSCs entre el número de habitantes de cada entidad federativa; posteriormente, el resultado de la división se multiplica por 100,000, dando como resultado el número de OSC por cada 100,000 habitantes