La noche del pasado miércoles 21 de octubre dos furgonetas cerraban el acceso a la calle Calero, colonia San Ángel Inn, en el sur de Ciudad de México, mientras agentes de la Fiscalía General de la República (FGR) cateaban el interior del número 7. En esta casa de 600 metros cuadrados viven el exasesor de la Asamblea de CDMX Carlos Jiménez y su esposa, María Fernanda Serna, hija de Luis Ernesto Serna Chávez, exsecretario particular de Miguel Ángel Mancera en el gobierno de Ciudad de México. La FGR no ha dado a conocer ni el motivo ni los resultados del operativo. La historia documental de esta vivienda, sin embargo, muestra que desde hace años está en el entorno de Luis Serna y María de los Ángeles Simón Aguirre, su esposa, propietaria de 12 inmuebles, cuatro de los cuales nunca fueron declarados por el exfuncionario en su paso por el gobierno capitalino.  

Cuando en 2012 Luis Serna se convirtió en el secretario particular de Miguel Ángel Mancera, declaró que él y su esposa poseían siete inmuebles. En 2018, su último año en el gobierno de CDMX, el matrimonio había adquirido cinco más, todos a nombre de la esposa.

Luis Serna y Miguel Ángel Mancera en el evento de aniversario del Distrito Federal en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento. Fotografía: Moisés Pablo

Durante este periodo, como reveló una investigación de estos reporteros para Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad y Dromómanos, en las actas patrimoniales de Serna no se declararon cuatro de estas propiedades con un valor total de 31.8 millones de pesos. Tampoco los 23 millones que, según documentos federales, habría gastado como beneficiario de una American Express propiedad de Jack Landsmanas, uno de los grandes contratistas del sexenio de Mancera. El salario de Serna en toda la administración fue de cinco millones 636 mil pesos. En la Fiscalía de Ciudad de México hay una carpeta de investigación abierta por este caso.   

Serna dejó su puesto en el gobierno en febrero de 2018. Meses más tarde, en el  Registro de la Propiedad había un aviso de compraventa de María Fernanda Serna sobre Calero 7, la casa que la FGR cateó el pasado miércoles por la noche. En cada una de las propiedades no declaradas a nombre de Simón Aguirre siempre hubo un aviso anterior de compraventa por parte de su hija. El notario, Arturo Talavera Autrique, también fue el mismo en todos los casos. Luis Serna confirmó hace unas semanas que su hija vivía ahí, pero dijo que nunca llegó a comprar el inmueble y rentaba la vivienda.

La historia documental y personal de la casa

Fachada de Calero 7. Fotografía: Lucía Vergara

La historia registral de Calero 7 se encuentra resguardada con el Folio Real 1027164.

En 2017 la casa pertenecía a Paulina Granados Cervera, cuando se registró un aviso de compraventa en el Registro Público de la Propiedad. El potencial comprador era la Inmobiliaria Once SA de CV. Sus socios: Anuar Tanus Vargas y Roberto Tanus Selem. El notario: Arturo Talavera Autrique. El 2 de octubre de ese año se registró un nuevo aviso de compraventa, esta vez por parte de Bright House SC. Su representante legal: Anuar Tanus. El notario: Arturo Talavera. Bright House es una escuela privada de preescolar y primaria.

Según los documentos oficiales del Registro Público de la Propiedad, la compra se realizó el 8 de noviembre de 2017 por un precio de 29 millones 798 mil 800 pesos. Pero una copia del contrato privado de compraventa en posesión de esta investigación tasa el acuerdo en 57 millones de pesos. Los primeros 10 millones se pagaron en el momento de la firma, el 23 de agosto de 2017, y se pactó que el comprador pagaría los 47 millones de pesos restantes el día que se formalizara en escritura pública.

Cuando Paulina Granados recibió la propiedad en 2014 como una donación por parte de su madre, el valor era de 10.8 millones de pesos. Estos reporteros buscaron su postura sobre la venta de esta propiedad, pero no obtuvieron respuesta. Por su parte, Anuar Tanus aseguró que los más de 27 millones de pesos de diferencia entre el contrato privado y el registro público se deben a que Granados había agregado en un principio unas obras de arte al valor del inmueble, pero que finalmente decidió no comprarlas.

El último movimiento en el Registro de la Propiedad de la casa de Calero es el aviso de compraventa de María Fernanda Serna el 14 de noviembre de 2018. “Me hicieron una oferta, pero no me llegaron al precio”, dijo Tanus sobre este documento.

Anuar Tanus, que es propietario de empresas inmobiliarias y escuelas, aseguró ayer a estos reporteros que es el único dueño de Calero 7 y que, tal como dice Luis Serna, el matrimonio Jiménez-Serna renta el inmueble. “La casa es mía, ayer sacaron que era de este Carlos Jiménez, no tiene nada que ver”, dijo sobre las notas que circularon en medios después del cateo de la FGR. “Hoy estuve en la mañana ahí, con mi abogado, con una carta para pedirles la recisión del contrato por la situación tan delicada que están pasando, que no me quiero involucrar. No me quisieron firmar la carta”.

Vista aérea de Calero 7. Fotografía: Lucía Vergara

Luis Serna y Anuar Tanus jugaban futbol juntos hace más de treinta años cuando vivían en colonias cercanas y competían entre ellas. Tanus vivía en la colonia General Anaya, los Serna en la colonia Narvarte.  “Nos dejamos de ver y luego nos reencontramos”, explicó. María Fernanda Serna trabajó en una de sus escuelas hasta que hace unos años tuvo a su primer hijo. Pero, aunque Serna y Tanus reconocen su larga relación, los dos enfatizaron que el segundo nunca obtuvo un contrato por parte del gobierno de Ciudad de México.

El miércoles pasado, sobre la calle de Calero 7, el abogado Esteban Arcos, quien dijo ser el representante de la familia Serna, recibía mensajes por parte de Luis Serna diciendo que había niños al interior de la casa y que estaban aterrados por las armas largas que llevaban algunos de los agentes. Las autoridades respondieron que el operativo se había realizado de manera tranquila. Luis Serna dijo ayer a estos reporteros que había sido un cateo ilegal, que las autoridades no habían encontrado nada y que está preparando una respuesta con sus abogados que hará pública la próxima semana.