COMPARTE

¿Cómo vemos las mexicanas y mexicanos la corrupción?

Las personas mexicanas se preocupan poco por la corrupción: sólo 14% de la población encuestada piensa que es el principal problema del país. En los últimos años, su preeminencia como problema público frente a la ciudadanía ha sido desplazado por la economía o la crisis sanitaria del covid-19.

A pesar de que 66% de la población cree que en México frecuentemente se cometen actos de corrupción, la lucha contra ella parece poco exitosa. Al inicio de la administración del presidente Lopez Obrador, 72% de la población del país pensaba que estaba haciendo un buen trabajo para combatir la corrupción. A partir de la segunda mitad de su sexenio, 54% piensa que la lucha anticorrupción del presidente es regular o incluso mala.

Aunque 73% de las y los mexicanos considera al presidente honesto no es así para el resto de los políticos y en el resto de las instituciones. Al evaluar a los gobiernos estatal y municipal, los ciudadanos identifican mayores niveles de corrupción. Mientras que al presidente lo consideran corrupto sólo 1 de cada 4 personas, a presidentes municipales y gobernadores la mitad los perciben como corruptos.

Un hallazgo central para esta encuesta es que la impunidad es vista como la causa principal de la corrupción en el país: lo cree 34% de la población encuestada. Para la población mexicana, la pobreza y la desigualdad también son causas importantes que originan la corrupción.

El ranking de confianza en las instituciones públicas demuestra que la Marina y el Ejército siguen siendo las organizaciones mejor evaluadas en términos de percepción de corrupción. De ahí la tentación de atribuirle funciones civiles, pese al riesgo de que puedan trastocar el orden democrático.

Entre las instituciones con menor percepción de corrupción, más allá de las instituciones castrenses, hay dos que vale la pena mencionar: los pequeños negocios y las escuelas públicas. Los espacios de encuentro comunitario se muestran como espacios con poca corrupción. Por el contrario, las instituciones públicas peor evaluadas son los partidos políticos, las cárceles, la policía de tránsito y los ministerios públicos.

Buscamos también entender en quién tiene confianza la ciudadanía para combatir la corrupción. Aunque al gobierno se le ve con más responsabilidad, otros actores en los que confía la ciudadanía para hacer frente a la corrupción son las organizaciones de la sociedad civil y la ciudadanía. Llama la atención que se confía menos en los medios de comunicación y en los empresarios que en el gobierno en la tarea de eliminar la corrupción.

Cada forma de estudiar la corrupción presenta diferentes problematizaciones para ella. Para las teorías de instituciones, la corrupción se explica por la falta o ineficiencia de la presencia de la acción estatal. Para la economía, la corrupción es el ensamble de incentivos negativos que hacen de ella un resultado racional para la distribución de recursos. Para la sociología, la corrupción se analiza desde la forma en la que se integra en las dinámicas sociales. Cada área se enfoca en diferentes preocupaciones y, por lo tanto, también proponen formas distintas para solucionarla.

Esta colección de ensayos sobre la Encuesta MCCI-Reforma 2023 busca entender la corrupción desde la opinión pública. En ese sentido, busca explicar la corrupción a partir de las actitudes, percepciones y ópticas que reflejan el sentir de la ciudadanía mexicana sobre este problema público. Los hallazgos en esta encuesta, que ha dado seguimiento anual al cambio en la percepción de la corrupción en este sexenio, nos han llevado a una pregunta que valdría la pena reflexionar. Después de una transformación prometida, ¿habrá cambiado todo para que sigamos igual? Las doce preguntas que se hicieron investigadoras e investigadoras anticorrupción nos permiten proponer una respuesta.