INGRESOS 2021: AUMENTA LA RECAUDACIÓN PESE A CAÍDA EN VENTAS DE PEMEX

  • Los ingresos públicos de 2021 muestran una recuperación con respecto a 2020, pero mantienen el estancamiento registrado desde 2017
  • En 2021, se cumplió con el máximo de endeudamiento anual a pesar de que el Presidente ha asegurado en distintas ocasiones que ya no se contrae deuda
  • Los ingresos presupuestarios estuvieron 7.6% arriba de lo programado. Este aumento se explica principalmente por los ingresos de Pemex, lo cual deriva principalmente de las aportaciones patrimoniales del Gobierno Federal y no de sus ventas
  • La caída de 21.8% en los ingresos derivados de Impuestos Especiales de Productos y Servicios (IEPS) se explica por los estímulos para reducir el precio de los combustibles

Uno de los principales aspectos que muestra la Cuenta Pública de 2021 son los ingresos públicos. Es decir, los recursos que el Estado recaudó con la finalidad de llevar a cabo las actividades previstas para el año. En este sentido, esta primera parte presenta los resultados alcanzados y muestra la contribución de las grandes fuentes de financiamiento del sector público. De esta manera, se puede evaluar el cumplimiento de las expectativas aprobadas para este año y actualizar la perspectiva para los siguientes años.

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Los ingresos

El primer paso para saber cómo van a funcionar las finanzas del país en el año es considerar cuánto dinero se tiene. Por ello, antes de discutir lo que se va a gastar en el Presupuesto de Egresos de la Federación, se aprueba los recursos que se esperan obtener mediante la Ley de Ingresos de la Federación (LIF). A lo largo del año, esta planeación es alcanzada o no, lo cual es presentado al final del año en la Cuenta Pública. En este sentido, esta sección contrasta las expectativas con los resultados observados de los ingresos en general y de acuerdo con su fuente de financiamiento.

En total, los ingresos esperados en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) de 2021 sumaron 6.3 billones de pesos, es decir, 6.3 millones de millones. Esta cifra es, ciertamente, inimaginable para cualquiera de nosotros en nuestro día a día. Es en promedio el equivalente al ingreso anual de más de 27 millones de hogares.

Estos ingresos pueden dividirse en dos grandes grupos: los presupuestarios y los que provienen del endeudamiento. Los primeros hacen referencia al conjunto de impuestos, cuotas, aprovechamientos, pagos de productos y pagos de derechos que reciben las instituciones públicas. En cambio, los que derivan del endeudamiento son aquellos que, como su nombre lo dice, son consecuencia de préstamos.

Aunque el gobierno federal afirme que no contrae deuda, cada año la Ley de Ingresos establece un límite de endeudamiento alrededor del cual se obtienen recursos para cubrir el gasto. En el caso particular de 2021, 120 de cada 1,000 pesos que se esperaban obtener durante el año correspondían a financiamiento por endeudamiento. Al final del año, se alcanzó el monto programado para deuda.

En comparación con lo observado en 2020, hubo un aumento de 4% del endeudamiento en que se incurrió. Esto no es necesariamente malo, puesto que se puede hacer un uso responsable de la deuda al aprovechar tasas de interés bajas para invertir en proyectos que contribuyan al crecimiento económico. Por ello, asegurar que no se contrae deuda, como ha dicho el Presidente en sus informes de gobierno, no es cierto y tampoco es necesariamente lo más deseable.

Ingresos por componente

Por otro lado, los ingresos presupuestarios representan la mayor parte de los recursos que utilizan las instituciones para funcionar. A inicios de 2021 se esperaba obtener 880 de cada 1,000 pesos del total de ingresos por este medio y al final del año se obtuvieron en realidad 947 pesos. Eso quiere decir que los ingresos estuvieron 7.6% arriba de lo programado. Ahora bien, si lo comparamos con el año pasado, en el que se obtuvieron 908 pesos, hay un aumento de 4.2% en los ingresos de 2021 respecto a 2020.

Ingresos presupuestarios

Dejando atrás la analogía de los 1,000 pesos, la LIF proyectaba que se recaudarían 5.54 billones de pesos durante 2021. El resultado observado fue de 5.96 billones; esto representa 7.6% más de lo esperado, como se señaló en el párrafo anterior. Si lo vemos en términos históricos, la siguiente gráfica muestra que esto no es una anomalía puesto que cada año se superan los ingresos, salvo en 2020. En promedio, cada ciclo fiscal supera la meta en alrededor de 7%. Comparado con este promedio histórico, 2021 está ligeramente arriba. No obstante, es importante considerar que la meta esperada había estado por debajo de los niveles de 2020 y 2019.

Ingresos presupuestarios totales al cierre del año fiscal, 2011-2021

Si comparamos los resultados de este año con los años previos, se puede observar que después de 2016 ha habido un estancamiento en los ingresos en términos reales, lo cual implica que para financiar todos los programas y proyectos públicos se han tenido prácticamente los mismos recursos. En tanto que se ha incrementado el gasto en las prioridades presidenciales, como se ha señalado desde mediados del año anterior, el resultado ha sido una reducción de recursos para las demás áreas del Estado.

¿Cuáles fueron los componentes de los ingresos de 2021?

Los resultados de los ingresos fueron mejor de lo esperado. Sin embargo, esta información nos dice muy poco sobre las razones que explican este resultado. Para entenderlo realmente, existen distintas clasificaciones que nos permiten ver con mayor detalle dónde hubo mayores ingresos de los esperados y dónde hubo resultados por debajo de lo proyectado. Dos son las principales clasificaciones: según la naturaleza de su origen y según la clasificación administrativa del organismo que los recibió.

Para clasificar los ingresos de acuerdo con su origen, una de las principales maneras es dividirlos entre petroleros y no petroleros. Esto se debe a que una parte importante, aunque cada vez menor, de los recursos que recibe el Estado mexicano tienen origen en el pago de derechos, impuestos y venta de productos petroleros. Como explicamos antes, de cada 1,000 pesos de ingresos proyectados, 880 eran ingresos presupuestarios; de estos, 149 eran petroleros y al final del ciclo se recaudaron en realidad 184 pesos. Esto significó un aumento de 23.5% respecto a lo que originalmente se tenía planeado y explica la mitad del aumento general de todos los ingresos públicos con respecto a lo planeado. Por su parte, los ingresos no petroleros representaron los 731 pesos restantes y al final del año se obtuvieron 763. Es decir, estuvieron 4.4% arriba de lo esperado y explican la otra mitad del aumento con respecto a lo planeado.

Ingresos por origen

Ahora bien, si dividimos los ingresos según su clasificación administrativa, podemos separarlos entre el Gobierno Federal y los organismos y empresas (IMSS, ISSSTE, CFE y Pemex). Considerando esta clasificación, 648 de cada 1,000 pesos presupuestados en la LIF fueron del Gobierno Federal y 232 de los organismos y empresas. Esto significa que al final del año ambas categorías superaron las expectativas: el Gobierno Federal tuvo un aumento de 5.8% y los organismos y empresas de 12.7%.

Ingresos por clasificación administrativa

La clasificación del origen petrolero y la administrativa se pueden mezclar con la finalidad de conocer con mayor detalle los resultados de los recursos. De esta manera podemos distinguir entre los ingresos petroleros del Gobierno Federal y Pemex (al ser el único organismo o empresa productiva con ingresos petroleros). Asimismo, los ingresos no petroleros se dividen entre los correspondientes al Gobierno Federal y los correspondientes a IMSS, ISSSTE y CFE. Al respecto, la siguiente gráfica muestra que la mayoría de las categorías de los ingresos tuvieron resultados por arriba de lo planeado en la LIF de 2021, excepto por los organismos y empresas productivas no petroleras, las cuales estuvieron 1.5% debajo de lo esperado.

Ingresos por categoría

Los ingresos no petroleros del Gobierno Federal pueden dividirse en tributarios y no tributarios. Es decir, entre los que son resultado del cobro de impuestos y los que no. Considerando esta última clasificación, la siguiente gráfica muestra que la recaudación tributaria es la más importante: representó el 60% de los ingresos presupuestarios al final del año. De esta manera, 561 de cada 1,000 pesos que se planearon gastar en 2021 eran derivados de la recaudación de impuestos. Para el final del año, se observó un resultado 1% mayor.

Ingresos presupuestarios por categoría

Omitiendo las categorías que ya han sido mencionadas, los ingresos no tributarios representan el 6% de los ingresos presupuestarios. Para 2021, reportaron una caída con respecto al año anterior de 35%. Esto se explica en gran medida porque en 2020 este rubro reflejó ingresos derivados de la transferencia de los fideicomisos —los cuales corresponden en parte a recursos autogenerados para ciencia y tecnología— a proyectos del Gobierno, como lo reconoció la misma directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). Para este año, estos recursos ya han sido agotados, por lo cual se puede observar una caída significativa.

¿Qué explica los resultados de 2021?

A partir de las categorías antes expuestas y desglosando algunos de los rubros más importantes, la siguiente gráfica muestra por subcategoría los resultados comparados con lo que inicialmente se había planeado y los resultados del año previo. Con esto se busca conocer con mayor detalle las razones que explican estos resultados en los ingresos del Estado mexicano.

Ingresos al cierre del año fiscal de 2021

En cuanto al rubro de los ingresos tributarios, se distingue que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) tuvo un resultado por encima de lo que se esperaba y de lo que se observó el año pasado. Por el contrario, el Impuesto Especial a Productos y Servicios (IEPS) presentó resultados por debajo de lo proyectado e, incluso, del año anterior. Esto se explica principalmente por la caída en la recaudación de gasolina y diésel. Por último, el ingreso más importante, el Impuesto Sobre la Renta (ISR), tuvo un resultado ambivalente. Superó lo registrado en 2020, pero se quedó 1% abajo de lo esperado.

Respecto de los ingresos no tributarios, los principales rubros son los derechos y aprovechamientos. Los primeros hacen referencia al pago por el uso de bienes de la nación, tales como los derechos para la explotación de recursos naturales. De ellos se observó que estuvieron por arriba de lo esperado y ligeramente mejor que el año anterior. Por su parte, los aprovechamientos hacen referencia a los pagos por los servicios prestados por el Estado, tales como pagos de multas, pago por procesamientos administrativos, etc. Sin embargo, estos —a pesar de estar arriba de la meta para este año— cayeron 42.8% con respecto al año anterior.

Por su parte, la categoría de organismos y empresas fue la única que presentó resultados por debajo de lo proyectado. A partir de este detalle, podemos observar que es consecuencia de que el ISSSTE (-4%) y la CFE (-5%) tuvieran resultados considerablemente por debajo de lo planeado.

Finalmente, los ingresos petroleros tuvieron resultados muy por arriba de lo esperado, particularmente en el caso de Pemex que registró ingresos 33% más altos de lo planeado. Sin embargo, este caso debe tomarse con cautela debido a que este año la paraestatal recibió aportaciones patrimoniales por más de 300 mil millones de pesos, los cuales son registrados como ingresos.

Para revisar los ingresos de Pemex, la siguiente gráfica resume los ingresos de flujos de efectivo de la empresa productiva. Podemos observar que la venta de bienes y servicios estuvo considerablemente por debajo de lo estimado para la LIF. En cambio, los ingresos diversos, entre los que están las aportaciones patrimoniales, registraron un ingreso 445% mayor al esperado. Es claro que estos resultados no son consecuencia de un mejor desempeño de Pemex, incluso a pesar de que el precio del barril de petróleo estuvo arriba de lo esperado.

Fuentes de los ingresos de Pemex en 2021

Toda la planeación presupuestaria sería insuficiente si no se cuenta con recursos para cumplir con los objetivos propuestos. De esta manera, este texto mostró cómo se comportaron los ingresos con respecto a la planeación inicial para cada uno de las principales fuentes de los recursos. En términos generales, se superó la meta aprobada en la Ley de Ingreso. No obstante, hay áreas que no han tenido los resultados esperados. Ese es el caso de Pemex y el IEPS. Los ingresos petroleros estuvieron contablemente por arriba de lo esperado gracias a las aportaciones del Gobierno, pero las ventas de Pemex y el subsidio a las gasolinas representó la mayor afectación a los ingresos en 2021.